Hoy en muchos lugares se celebra el día de los abuelos y
abuelas. No he podido evitar recordarlos de una manera especial.
En primer lugar a mi abuela Filo, la única de mis abuelos que conocí. Pasaba sus horas inclinada con su aguja, sobre esa tela que convertía en un
abrir en cerrar de ojo en un modelo casual, un traje de fiesta, un vestido de
novia, el abrigo más elegante o lo que se terciara. Apasionada por la moda, buscadora de la
originalidad en sus modelos, cortadora con la única técnica de visualizar patrones imaginarios en su mente prodigiosa, trabajadora incansable,… Arrastrando, como todos
nuestros abuelos, las penas que prendió, en su corazón, la triste historia
de nuestro país. Podíamos contar sus momentos felices, muchos de ellos,
evocando tiempos felices de juventud en los que, todos los suyos, vivían
cargados de ilusiones y esperanzas.
También recuerdo hoy a todos esos abuelos y abuelas que
continúan dedicando su vida a sus hijos y nietos. Siendo protagonistas y héroes
en los corazones de nuestros peques.
Algunos de estos abuelos han pasado por nuestro cole, ya sea
para recoger a los chiquillos o para participar en las actividades y talleres.
Otros han pasado, frecuentemente, con el
corazón de los niños que cuentan anécdotas, experiencias y habilidades de sus
mayores. Los abuelos y abuelas siempre han despertado pasiones en nuestra "Casita de Miguel".
Recuerdo en concreto…
… a la abuelita de Pablo que estando tan enfermita nos
acompaña con su dolor.
… los abuelos de Lucía Ma. que no cejan de ayudarnos
aportándonos las cajas para los proyectos, que pintaron el nombre de cada uno en
las mochilas, nos hicieron los trajes de angelitos y nos acompañan a menudo en
los talleres,
…los abuelitos de Emilio que le acompañaron y apoyaron con su cariño
cuando la mamá tuvo que marcharse para completar los estudios y a su abuelito
de Finlandia, que lo acompaña desde la distancia y lo enseñó a usar la pala quitanieve.
…la abuelita de Samuel que compartió con el algún tiempo
mientras sus papás resolvían su nueva vida en España.
…Beli, la abuelita de José Manuel, a la que conozco desde
siempre, y que me evoca tantos recuerdos de mi infancia. Y sus bisabuelos, la
señora Pepita y Manolo, que ejercieron, en cierta manera, de abuelos con la
trupe que formábamos mis hermanos y yo. Nunca les faltó una sonrisa cariñosa para nosotros a pesar del estruendo que como familia numerosa ocasionábamos. Aún conservo su regalo de boda, más que por
su valor porque aún conserva la esencia del cariño a través de los años.
…los abuelitos de Andrés y María que nos obsequian con su
alegría cuando viene a recogerlos.
…la abuela Mora de Keisa y María, a la que tanto quieren y
evocan.
…Y, por último, una abuela muy, pero que muy especial, MªCarmen, la abuelita de
Hugo, más conocida entre los peques como "Ela". Nuestra maestra de Religión. Muy especial porque, al final, de alguna
manera se ha convertido en la abuela de todos los peques de nuestro grupito,
incluido los que cursan alternativa. No solamente nos ha acompañado en sus horas de
clase sino que también nos ha dedicado, en más de una ocasión, su reducción de jornada para dedicarnos
la hora cuando ha habido talleres, actividades especiales o la hemos necesitado.
Nuestra Ela, MªCarmen, mi compañera, se nos marcha. Le ha
llegado el momento de dedicar su vida a otras actividades y abandonar el mundo
laboral. Sabemos que no va a ser descanso sino un cambio de lugar para seguir
dándose a su familia y a quien la necesite. Por ello me gustaría dedicarle
especialmente esta entrada y dejar constancia así del cariño que nos deja.
Seguirá unida a nuestro grupo porque forma parte de nuestra pequeña comunidad
de la Casita de Miguel, siendo la abuela de Hugo, y por ello, esperamos que nos siga acompañando en talleres o celebraciones.
¡Un abrazo a todos los abuelos y abuelas!
¡Un hasta siempre para Mª Carmen y un abrazo, de todos los
peques!
¡Te queremos, Ela!