domingo, 16 de septiembre de 2012

¡Qué no nos recorten la ilusión!


Casi diariamente recibo en el correo notificaciones de amigos y compañeros en los que se hace referencia a los recortes que venimos padeciendo todos los que trabajamos en el sector público a consecuencia de esta crisis que padecemos en Europa.
No estamos enfadados...

Con buenas intenciones esos mensajes tratan de sacudirnos, de hacernos reaccionar,…pero en la mayoría de los casos nos llenan de desilusión, de rencores, de desesperanza. Críticas a unos por sus reivindicaciones con la que está cayendo. Impotencia de los otros que no pueden hacer frente a sus economías ya que éstas tampoco le permitieron atesorar en los tiempos de bonanzas que otros disfrutaros a lo grande. Y mientras tratamos de mirar quién puso más, el país no levanta.

...hacemos muecas y nos divertimos.
Pensando en este tema, recordaba mis primeros tiempos como maestra. Trabajaba en el barrio de la Palma-Palmilla. Entonces, allí no había crisis, vivíamos una crisis perpetua. En aquellos tiempos, y no hace tantos años, el material debía ser aportado exclusivamente por los padres y la escuela  carecía de recursos. Era simbólica la cantidad que percibíamos para el aula. Apenas daba para unos rotuladores permanentes y algunas cartulinas. La mayoría de los padres no tenían en sus prioridades colaborar con la escuela. Sin embargo, nuestro edificio que era exclusivamente de Infantil, Prescolar entonces, había sido, no recuerdo por qué, privilegiado y bien dotado en alguna época lejana. Y en una especie de trastero se encontraba el recuerdo de aquellos buenos tiempos. Claro que lo que realmente allí veíamos era una montaña de no sabíamos qué tesoros, almacenados descuidadamente en cajas, bolsas, por el suelo o los estantes, una capa de polvo de varios milímetros y telarañas. También abundaban las cagaditas de ratones por lo que presuponíamos que era un paraíso para estos, ratolandia auténticamente. Así que por culpa de estos insolente animalitos fuimos posponiendo meses la excavación de este yacimiento didáctico. Por fin llego el día en que armadas de valor y de dos escobas que sostenían las limpiadoras desde fuera, fuimos desmantelando el inmundo cuartillo. Los roedores huían despavoridos por la puerta para encontrarse con la muerte a un solo golpe de escoba. Mientras, con más asco que miedo, las maestras íbamos descubriendo cajas, bolsas hasta que el trastero quedo vacío. Limpiamos  las estanterías y todavía nos quedó la tarea durante varios días de limpiar el material en su mayoría de madera, clasificar piezas, montar puzles, juegos, ábacos, construcciones,…desechar lo deteriorado.

No entendemos de recortes...
Por fin conseguimos tener nuestros recursos en orden, juegos para las clases y un material común en el cuartillo, antiguo pero útil. Compramos también un par de radiocasetes para compartir entre todas, de eso que parecen que están metidos en una olla cuando funcionan, pero que nos sonaba a gloria para las actividades musicales. Nuestra ilusión, al ver la habitación de material, era visible. Todas con una sonrisa nos dimos por satisfechas.  Y allá que nos veíamos pasillo arriba, pasillo abajo, llevando nuestro material de la clase al trastero y del trastero a la clase.

Pasaron unas semanas, parecía que aquello había sido siempre así, que siempre habíamos dispuesto de ese material.  Nos acostumbramos a registrar las salidas de material en una tablilla que colgaba de la puerta, para que cualquiera pudiese disponer de lo que necesitase en todo momento. ¡Y bien que lo hacíamos!

Cuando un día, al llegar al colegio grande, nos dicen que habían robado en el pequeño, el nuestro. Marchamos hacia allá, sin saber que nos íbamos a encontrar, y cual fue nuestra desilusión… el cuartillo era una montaña de deshechos, tal vez, así llegó a ser lo que encontramos la primera vez, todo estaba en el suelo, no quedaba una caja compuesta, los radiocasetes habían volado. Eran esos, los  tiempos que vivíamos,  seguramente que su importe correría por la vena de alguno que envenenaba así su cuerpo y nuestros sentimientos.

En medio de esa desolación, unas dirigían las miradas a un sitio, otras a otro, buscando con la mirada su material favorito…pero estábamos perplejas y en silencio. Cuando de pronto, una de ellas viendo la expresión de gravedad en nuestros rostros, dando un suspiro exagerado, dijo con tono más burlón que serio: “Nos han robado la ilusión”. Por un momento no hubo reacción y de repente todas arrancamos a reír y con esa explosión de energía nunca surgió una sola lamentación. Comprendimos que eso, la ilusión, nunca podrían llevárnoslo. Y que eso era lo realmente importante y valioso.  Días más tarde todo volvió a su cauce y con las gargantas algo más cargada por los cantos, continuamos disfrutando de lo que más nos unía…, nuestro compañerismo, nuestro amor por la enseñanza y  nuestros peques.

¡Ánimo comunidad escolar, que no nos recorten la ilusión, de peores hemos salido, tenemos lo más importante, nosotros mismos, y hemos de demostrar que lo valemos!




¡Qué ver esto todos los días no tiene precio...!



viernes, 31 de agosto de 2012

Calentando motores

Pues hoy finalizan las vacaciones estivales. El lunes comienza la jornada para los maestros y el día diez esperamos a los peques que vendrán cargados de buenos momentos y refrescantes experiencias. Nos espera, por tanto, una intensa semana para preparar su llegada y recibirlos de la manera más organizada posible.

Tenemos nuevos retos. ¡Uf, parece que fue ayer cuando ingresaron por primera vez al colegio y ya van a ser los mayores de Infantil! Nos queda un buen caminito que andar ante de llegar a la graduación de nuestro peques. Entre otras cosas la conquista de la lectura que tantos quebraderos de cabeza y preocupación  producen a las familias.

Para mí ha sido un verano muy intenso. He podido realizar variadas actividades  y sobre todo, desconectar del trabajo para volver con las pilas cargadas ya que con la que nos cae encima, con todo esto de la crisis, el curso se nos pinta durillo a las familias.

Por otro lado, hoy he visto en google que es 142 aniversario del nacimiento de María Montessori. Mi reconocimiento a esta mujer a la que admiro profundamente. Pionera de su tiempo y que defendió con tanta pasión sobre la necesidad de la afectividad en las aulas y del vínculo profundo que debe existir entre el maestro y los alumnos. Tuve la suerte de trabajar su metodología, como alumna, en mis primeros años escolares y fui, gracias a esto, muy feliz en la escuela. Posiblemente esto sentara las bases para el despertar de mi vocación de “ser maestra”. He leído algo sobre ella y utilizado algunas de sus técnicas y materiales, no obstante, me he propuesto profundizar algo más sobre ella.

Ya ven, también para mí esta es una época de buenos propósitos. Nunca es tarde para crecer un poco. Ojalá todos nos llenemos de buenos deseos y tengamos el ahínco y la fuerza para llevarlos a la práctica. El mundo necesita motores que lo muevan…ánimo y a ponernos en marcha. Todo tiempo tiene su atractivo y el inicio escolar está lleno de ilusiones y energía de los niños, auténtica gasolina para los que los adoramos.

jueves, 26 de julio de 2012

Los abuelitos están de fiesta.


Hoy en muchos lugares se celebra el día de los abuelos y abuelas. No he podido evitar recordarlos de una manera especial.

En primer lugar a mi abuela Filo, la única de mis abuelos que conocí.  Pasaba sus horas inclinada con su aguja, sobre esa tela que convertía en un abrir en cerrar de ojo en un modelo casual, un traje de fiesta, un vestido de novia, el abrigo más elegante o lo que se terciara. Apasionada por la moda, buscadora de la originalidad en sus modelos, cortadora con la única técnica de visualizar patrones imaginarios en su mente prodigiosa, trabajadora incansable,… Arrastrando, como todos nuestros abuelos, las penas que  prendió, en su corazón, la triste historia de nuestro país. Podíamos contar sus momentos felices, muchos de ellos, evocando tiempos felices de juventud en los que, todos los suyos, vivían cargados de ilusiones y esperanzas.

También recuerdo hoy a todos esos abuelos y abuelas que continúan dedicando su vida a sus hijos y nietos. Siendo protagonistas y héroes en los corazones de nuestros peques.
Algunos de estos abuelos han pasado por nuestro cole, ya sea para recoger a los chiquillos o para participar en las actividades y talleres. Otros han pasado, frecuentemente,  con el corazón de los niños que cuentan anécdotas, experiencias y habilidades de sus mayores. Los abuelos y abuelas siempre han despertado pasiones en nuestra "Casita de Miguel".

Recuerdo en concreto…
… a la abuelita de Pablo que estando tan enfermita nos acompaña con su dolor.
… los abuelos de Lucía Ma. que no cejan de ayudarnos aportándonos las cajas para los proyectos, que  pintaron el nombre de cada uno en las mochilas, nos hicieron los trajes de angelitos y nos acompañan a menudo en los talleres,
…los abuelitos de Emilio que le acompañaron y apoyaron con su cariño cuando la mamá tuvo que marcharse para completar los estudios y a su abuelito de Finlandia, que lo acompaña desde la distancia y lo enseñó a usar la pala quitanieve.
…la abuelita de Samuel que compartió con el algún tiempo mientras sus papás resolvían su nueva vida en España.
…Beli, la abuelita de José Manuel, a la que conozco desde siempre, y que me evoca tantos recuerdos de mi infancia. Y sus bisabuelos, la señora Pepita y Manolo, que ejercieron, en cierta manera, de abuelos con la trupe que formábamos  mis hermanos y yo. Nunca les faltó una sonrisa cariñosa para nosotros a pesar del estruendo que como familia numerosa ocasionábamos. Aún conservo su regalo de boda, más que por su valor porque aún conserva la esencia del cariño a través de los años.
…los abuelitos de Andrés y María que nos obsequian con su alegría cuando viene a recogerlos.
…la abuela Mora de Keisa y María, a la que tanto quieren y evocan.

…Y, por último,  una abuela muy, pero que muy especial, MªCarmen, la abuelita de Hugo, más conocida entre los peques como "Ela". Nuestra maestra de Religión. Muy especial porque, al final, de alguna manera se ha convertido en la abuela de todos los peques de nuestro grupito, incluido los que cursan  alternativa. No solamente nos ha acompañado en sus horas de clase sino que también nos ha dedicado, en más de una ocasión, su reducción de jornada para dedicarnos la hora cuando ha habido talleres, actividades especiales o la hemos necesitado.

Nuestra Ela, MªCarmen, mi compañera, se nos marcha. Le ha llegado el momento de dedicar su vida a otras actividades y abandonar el mundo laboral. Sabemos que no va a ser descanso sino un cambio de lugar para seguir dándose a su familia y a quien la necesite. Por ello me gustaría dedicarle especialmente esta entrada y dejar constancia así del cariño que nos deja. Seguirá unida a nuestro grupo porque forma parte de nuestra pequeña comunidad de la Casita de Miguel, siendo la abuela de Hugo,  y por ello, esperamos que nos siga acompañando  en talleres o celebraciones.

¡Un abrazo a todos los abuelos y abuelas!

¡Un hasta siempre para Mª Carmen y un abrazo, de todos los peques!

¡Te queremos, Ela!

martes, 3 de julio de 2012

Un paréntesis para practicar judo.


Un grupo de simpáticos judocas.
En uno de nuestros últimos días de clase hemos recibido una visita muy especial… Jorge, un judoca muy especial para mí, nos ha dado una lección de este deporte.

Conseguimos transformar el suelo de nuestra clase en un auténtico tatami y nuestros sudores  nos costaron, pues el gimnasio estaba ocupado con las actividades de clausura del curso y tuvimos que subir todas las colchonetas. No fue un trabajo fácil porque para los peques supuso bastante  esfuerzo ya que son grandes en proporción a su tamaño, pero tampoco resultó demasiado difícil ya que cada vez les resulta más simple realizar tareas en grupo y los niveles en competencia social, en la mayoría de ellos, van alcanzando cotas cada vez mayores.

Si no se realizaran este tipo de actividades jamás conseguiríamos conocer realmente a nuestros alumnos. Las nuevas exigencias educativas nos demandan, ante todo, que ayudemos a los peques afrontar situaciones nuevas, siendo capaces de extraer nuevos conocimientos y, sobre todo,  aplicar con efectividad las habilidades trabajadas. Realmente no se trataba de una actividad meramente lúdica. Si bien es cierto que resultó bastante divertida para los niños trabajando, a su vez, objetivos muy concretos.

En primer lugar,  los peques que muy frecuentemente imitan la violencia que digieren en sus series favoritas, descubrieron el combate como deporte y la necesidad del acatamiento de unas normas, del autocontrol, del respeto del contrario, del valor de la lucha como medida de nuestras propias fuerzas y autodisciplina.

En segundo lugar, disfrutaron de un objetivo común. Batieron el record de los record montando y recogiendo el tatami. Despejar la clase para realizar proyectos, es ya una rutina en nuestra aula. Realizaron un auténtico trabajo de grupo que consiguió  reafirmarme en la idea de que el lío, que se suele formar en clase cuando nos desprendemos del tan cómodo trabajo individualista, merece la pena.

En tercer lugar, se consiguió romper con prejuicios y esquemas mentales fuertemente adheridos. Algunos se negaban a quitarse los zapatos porque sus mamás le tenían prohibido hacerlo. Repetían las palabras japonesas como si dominasen el idioma (¡oh, no todo es español e inglés!).  La mayoría de ellos estaban seguros de que saldrían de esa clase convertidos en auténticos cinturones negros sin necesidad de mucho esfuerzo. Y que larga se les hizo la espera a algunos hasta que se enfrentaron cuerpo a cuerpo.

La lucha se convirtió en una diversión, no hay más que ver sus caritas. Comprendieron que pueden hacer eso que, a como cachorros, les gusta hacer pero con autocontrol, cortesía y sonrisas.



Muchas gracias por la gentileza a Jorge, del cual  tengo la suerte de ser madre, que se acercó a saludar y a brindar su sabiduría a estos peques que lo ven poco menos que como el famoso “primo de zumosol”.  Me gustaría animar a todos los papás y mamás de nuestra pequeña comunidad  a que se gocen de sus hijos, viéndoles crecer día a día, disfrutando de las alegrías que nos proporcionan en cada etapa que comparten en nuestras vidas. 

viernes, 29 de junio de 2012

Las cosas pares



¡No nos falta de "na". Estamos preciosos..!
El  sábado dieciséis, como cada año, se celebró la tradicional fiesta de fin de curso. El tema giró en torno a Mecano y elegí para los peques un tema sencillo e ingenuo pero a su vez cargado de toda una lección sobre el amor de donación: “Las cosas pares”. El único camino para llegar al otro es el de pensar en éste, antes que en uno mismo.

Creo que el título del tema es muy sugerente y nos anima a pensar que todas las cosas pueden ir impregnadas de pares de matices que las hacen más completas y bellas. Los niños no formaron parejitas a la manera tradicional (niña-niño) sino que formaron pares de amigos a los que querer y ayudar. Tuvieron que aceptarse unos a otros. Todos necesitaban a un amigo para acompañar en el baile y creo que, al final, incluso lograron entenderlo antes que los propios padres. Algunos dieron verdaderas muestras de generosidad aceptando a los menos populares; otros grandes dotes de paciencia tratando de bailar con los que se negaron, en un principio,  a hacerlo; algunos cedieron en los colores de las camisetas para agradar al compañero. Me parece que valió la pena darles a elegir a ellos, ayudarles a resolver los conflictos que surgían al inducirlos a  aceptar a un compañero y un color de camiseta. Creo que maduraron un poquitín haciendo este ejercicio contra viento y marea exterior, ya que no todos los mayores ven su utilidad, ni la comparten e incluso para mí fue una prueba más de paciencia.
Preparando nuestros gorros

El premio merecido fue el día de la fiesta en la que todos iban felices y disfrutaron con los gorros en los que ellos mismos habían colaborado en confeccionar. Ninguno se negó a ponérselo ya que, aunque con sorpresa en los detalles incluidos, sentían que era un trabajo personal. Nadie elaboro exclusivamente su propio gorro sino que todos  colaboraron en la creación del gorro de sus compañeros de mesa. Fue un trabajo de todos para todos.

Nuestros trajes al alcance de todos.
Y volviendo a nuestro tema “las cosas pares”, todos los años trabajo para que la fiesta no les suponga a los peques una pérdida de tiempo, una diversión sin más, un espectáculo carente de contenido didáctico,  una competición de ostentosidad sin sentido, una sangría para nuestros monederos, un mero triunfo personal propio ...

Creo que el pasarlo bien, el que los niños disfruten con su fiesta, el que las familias tengamos un espacio donde encontrarnos, el que todo el colegio ese día sea uno, (para mí  objetivos fundamentales  que habría de conseguir con esta fiesta) no quiere decir que no hayan de ir a la par con la ocasión de educar; de aprender a ser; de valorar a la mujer por lo que realiza y es, no por lo que luce; de respetar los tiempos de los peques sin sumergirlos en mundos que no le son propios;  de que no se pierdan horas y horas lectivas en su preparación; de que no sea una fiesta solo para los que puedan costear vestimentas;  de que se les haga perder su ritmo de descanso sin haber finalizado el periodo escolar…
Colores y buenos vientos

Es tiempo ya de que dejemos paso a la educación y a la cultura, y cerremos las puertas a lo populoso y trivial. Los tiempos nos lo exigen. Hoy se necesita más que nunca la creatividad de nuestros niños, la originalidad en nuestras actuaciones, la búsqueda de la practicidad en las prácticas escolares,  la reflexión profunda sobre el qué queremos que nuestros peques  lleguen aprehender...

Preparados para actuar
 Nada pasa de balde por la mente de los peques, todo nos deja una impronta huella, todos los tiempos perdidos son irrecuperables.  La razón y la imaginación de los niños jamás descansan, no paran de crecer cada minuto. Los padres  y maestros educamos veinticuatro horas al día, y no sólo cuando trabajamos por ellos, les corregimos, les ayudamos en las tareas,…sino  también cuando le mostramos cómo nos divertimos, cómo administramos los bienes de la familia, cómo descansamos, cómo ocupamos nuestro tiempo libre. 

La niñez no es un juego, es una oportunidad que nos ofrece la vida cada día de nuestra existencia para crecer juntos, tanto peques como adultos.

domingo, 17 de junio de 2012

Ni grandes, ni pequeños...

El miércoles celebramos el cumpleaños de los peques medianos de la clase. Todos los nacidos entre los meses de mayo y agosto. En total once niñas y niños.
Ni grandes, ni pequeños...
los medianos celebran su cumple.

Estas celebraciones suponen momentos para festejar la gran riqueza y alegría que nos supone el tenerlos, el que el milagro de sus vidas hayan ocurrido. Que vayan creciendo fuertes, adquiriendo nuevas habilidades y conocimientos, que compartan con nosotros sus creaciones, sus descubrimientos, sus ilusiones, sus pequeñas frustraciones que los hacen madurar más rápido, su cariño y su inocencia.

Un recital de tartas
Creo que cada año hemos de agradecer que también a nosotros, sus padres,  nos ayuden a crecer un poco, que no envejecer como suponen los que no tienen hijos. Nos ayudan a vencer miedos, egoísmos, pereza, pasotismos, desesperanzas,...y a cambio nos impulsan a comenzar de nuevo cada año, a desear impulsarlos hacia arriba, a luchar por un futuro mejor, a entregarnos sin medida,... Efectivamente no solo no nos hacen envejecer sino también nos rejuvenecen porque sólo los que tratan de ir creciendo cada día, de ir mejorando en sus prácticas diarias, de superar obstáculos, de renovar el ánimo para animar a otros,...sólo esos conseguirán mantenerse eternamente joven ante sus hijos.

Ejemplo de ello fue la ilusión que pusieron Manolo y Lola, los papás de Pablo. Nos hicieron gorros con letras gigantes para que pudiésemos construir entre todos "feliz cumpleaños". Lo conseguimos con gran trabajo durante unos segundos y en buen andaluz ya que la letra "z" se nos perdió en algún rincón del aula.
Fue el toque original y divertido de nuestra última fiesta de aniversario para este curso.

¡Felicidades a todos!
Un auténtico banquete.

El mejor condimento la compañía...

Nos pusimos como el kiko


Los bocadillos estaban deliciosos

Manolo nos coloca para escribir "feliz cumpleaños"

Cumplimos cinco añitos

Casi conseguimos nuestro objetivo ¿Dónde está la zeta?

Apagamos las velas y a disfrutar de las tartas.

jueves, 7 de junio de 2012

Perpetuando la primavera

Limpiamos las flores
¿Cuánto valoramos esa flor que crece tímida, entre la calzada y la acera? Aquella espiga o amapola que nos regala el niño, cogida en el  camino desde su casa. Esas innumerables margaritas que adornan nuestros campos y escampados, embelleciendo los montones de escombros olvidados.
Cortamos los tallos

No las valoramos porque pensamos que año tras año, las volveremos a ver anunciándonos la apreciada venida de la primavera nueva. Tal vez no las valoremos lo suficiente porque olvidamos, como expresaba  aquel poema de Bécquer, que “aquellas,… que mirábamos temblar, esas no volverán”.

Las ponemos en papel absorbente
No obstante, para nuestros peques son un descubrimiento sorprendente. Prácticamente las observan por primera vez. Les maravillan sus caprichosas formas y sus coordinados colores, su mágica aparición en rincones que eran áridos, apenas hace dos meses.

Evitamos pliegues 
Los niños han tenido ocasión de observarlas, descubrirlas  y recogerlas con sus familias. Después las trajeron  al cole. Las hemos colocado, con esmero y paciencia,  entre  varias hojas de papel de periódico y después las prensamos con cajones con libros. Nos llevaron varios días dedicando buena parte de nuestro tiempo al entrar en clase para que no se nos mustiaran a lo largo de la mañana. Nos ocupamos en  colocarlas, aprovechando los espacios en el papel, extendiéndolas, evitando los pliegues.
Pegamos flores secas

Por último, esperamos nuestro tiempo y cuando ya estaban secas, invitamos a las familias para que nos ayudaran a crear obras de arte. Con flores secas, pintura de dedo, cola blanca y algunos lienzos fuimos creando nuestros cuadros. Usamos la técnica del puntillismo con nuestros dedos, combinando colores y formas.

Vamos sacando las más bonitas
El resultado fue espectacular. Hemos conseguido perpetuar la primavera. No se podría creer que nuestros cuadritos están hechos por niños de cuatro años. Sin embargo, aunque la ayuda de los mayores fue esencial, ellos vivieron intensamente la creación de sus obras. Tanto fue así, que me hubiese gustado que Manolo y Andrés, los padres que, con tanto esmero, montaron nuestra pequeña exposición, viesen la cara de los niños cuando, al volver del recreo,  vieron sus creaciones  tan elegantemente colocadas, junto a la puerta del comedor. ¡Este lo hice yo!, ¡este es el mio!...

Hay que tratarlas con cuidado
Fue una buena ocasión para plantearse… ¿Cuántas obras de arte nos privamos de crear por estar ciego a la belleza de las pequeñas cualidades  de nuestros hijos, esas pequeñas flores que adornan su espíritu? ¿Cuántas cosas grandes no podríamos sacar de insignificantes cosas que apenas valoramos? El valor de un beso, de una sonrisa, de una muestra de gratitud, de un juego, de un dibujo… cuántas obras de arte en su ser más profundo podríamos arrancarles a nuestros hijos si valorásemos y tratásemos de perpetuar en ellos, esas pequeñas  muestras de bondad interior que nos regalan cada día. 

En el futuro, tal vez, podremos volver a dedicarnos  otras sonrisas,  regalarnos otros besos, intercambiar afectuosas miradas,valorar mutuamente nuestras ideas…Pero aquellos gestos de afecto que nos dedicamos hoy en nuestras familias…”esos no volverán”.
Poco a poco creamos arte

Juntos es más fácil

Ahora pintamos los jarrones con los deditos

Puntitos para crear volúmenes.















Así va quedando de lindo

Con las flores que nos sobran hacemos un recuerdo.

Decoramos nuestras postales individuales

¡Así ha quedado la mía!

Los padres y madres colaboradores.

Nuestra exposición de primavera...Al natural, es aún más bonita

domingo, 27 de mayo de 2012

Premio Liebster Blog

Hace unos días, nos han concedido por dos veces el premio Liebster Blog. Significa "Blog favorito" en alemán.
Este premio funciona en forma de cadena, a fin de  promocionar los blogs con menos de doscientos seguidores pero que se consideran de contenido interesante.

 A nuestro blog se lo han concedido los blogs amigos "La cuenteria: fabrica de cuentos" (un blog muy interesante y con mucho, mucho cuento cuya autora es Arancha Galán desde Ávila) y "Los peques de mi cole" (blog lleno de actividades interesantes y ganador del premio espiral 2012 cuya autora es Cati Navarro de Albacete).

Las reglas de este premio son:
1. Copiar y pegar el premio en el blog, enlazándolo con el blog que te lo ha entregado.
2. Premiar a tus cinco blog favoritos con menos de doscientos seguidores, dejándoles un comentario en sus entradas notificándoles que los han ganado.

Tal vez no sea un premio muy importante porque no supone competir encarecidamente entre muchos pero supone algo tan importante como una muestra de apoyo y reconocimiento por parte de otros blogeros que entienden el esfuerzo que supone trabajar en este campo. No obstante, a mí me ha hecho bastante ilusión recibirlo y saber que ahí en la red hay gente que considera interesante  lo que vamos haciendo en nuestra aula.

A fin de cumplir los requisitos de este premio, La casita de Miguel desea conceder a su vez este premio a:

-Gilenenses exploradores , un blog familiar pero cuyos papá y mamá son profesionales de la Educación Infantil. Gracias por ayudarme a iniciarme en esta aventura de los blogs.

-En clase de primaria , blog de mi compañera Inma Carmona. Gracias por resolver mis dudas y apoyarme en mis actividades.

-Jugando en familia , blog muy interesante de unas amigas muy especiales que me acompañaron durante mi último parto.

-AMPA- Colegio Los Manatiales para animarlos en la nueva etapa que comienzan.

-Un proyecto entre todos y desde allí a todos los blogs amigos que enamoran a los maestros que los visitan  con sus preciosísimas actividades.

 Un abrazo para todos.

miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Qué animal del zoo te ha gustado más?

Nuestro grupo en el zoo
Esta es la pregunta que les hice a los peques al día siguiente de nuestra excursión al zoo. Hubo respuestas para todas las especies. Algunos se decantaron  por los más fuertes: el tigre, el leopardo,…Otros por los que le producían más simpatía como los monos, las nutrias,…Los flamencos también enamoraron con su atrayente color rosa. Los más votados fueron el hipopótamo con su cría y los lemures que también formaban una alegre familia. Personalmente me quedo con el chimpancé que me esbozó una simpática 
sonrisa profiden, enseñándome todos sus dientes cuando fui a echarle la foto.


Un día divertido en el que los peques fueron demostrando que ya no son tan peques. Sus preguntas inteligentes, el interés con el que observaban las distintas especies, la capacidad de observación que demostraron. No falto algún que otro conflictillo fácilmente salvable y al final todos se marcharon satisfechos y con la sensación de haber aprovechado bien la visita, a pesar de lo fugaz que nos la hicieron en algunos tramos los responsables del zoo.

Al final, lo importante es que ellos tienen oportunidad de ver cosas nuevas, de convivir con sus compañeros fuera del ambiente escolar, de compartir experiencias nuevas y atrayentes. he de felicitarlos porque la mayoría tuvieron un comportamiento ejemplar, incluso en el autobús.


Me gustaría agradecer a todos los padres y madres que se ofrecieron para venir (ojalá hubieseis podido venir todos). También la ayuda que nos prestaron los que finalmente tuvieron la "buena fortuna" de acompañarnos aunque le diesen un sablazo al cobrarles en el zoo. Recordar a la empresa de transporte Vázquez Olmedo, cuyos conductores siempre consiguen  que nos se nos maree ninguno por el camino, haciéndonos el trayecto agradable y divertido. 


Esperamos poder repetir las salida con nuevas experiencias. El aire libre sienta muy bien a los peques.